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Suelos laminados de madera

Los suelos laminados de madera se utilizan principalmente para dar un toque de calor y un ambiente hogareño a las viviendas, pero no se utilizan solamente para vestir los suelos de las viviendas.

La tarima se usa de manera muy extendida en equipamiento de espacios deportivos, utilizando este material en pisos para gimnasio, tatamis de arte marciales y rings de boxeo. Una de las principales ventajas que tienen estos materiales es su durabilidad, ya que al tener un grosor considerable es muy resistente al desgaste.

Existen algunas diferencias entre suelos de tarima. Algunos están realizados con maderas nobles mientras que otros se fabrican con una mezcla de serrín y cartón triturado llamado DM que tiene unas características similares a la madera pero suelen ser más duras debido al proceso de extrusión y encolado con el que se hacen.

Algo con lo que hay que tener mucho cuidado es con la humedad, ya que sea cual sea el material con el que está hecha la tarima, el agua es uno de sus principales enemigos.

Suelos de madera para la cocina, una opción válida

La cocina suele ser el lugar del hogar donde más tiempo pasamos, ya que este espacio constituye el salón de reunión, por excelencia, para compartir los mejores momentos del día, ya sea en el desayuno familiar, en la preparación de nuestros platos favoritos o en una tertulia acompañada de un delicioso café con algún vecino o amigo. Para todos es de gran importancia el tamaño y distribución de la cocina, pues siempre se busca que sea cómoda y funcional, adecuada para nuestras necesidades y deseos gastronómicos y de espacio.

Por ser un espacio de alto tráfico diario, es importante que el suelo sea de alta resistencia y que permita una limpieza poco complicada. Es por ello que generalmente se utiliza el revestimiento con baldosas de cerámica, y los colores oscuros que ayuden a disimular la suciedad, dejando de lado otras opciones que pudiesen dar un lindo aspecto y mayor calidez como pudieran ser los suelos de madera. Siempre que se sigan las pautas adecuadas, colocar suelos de madera en la cocina puede resultar una opción válida en la decoración del hogar.

En primer lugar, debemos optar por la elección de una madera que sea de las llamadas maderas duras, como la de haya o la de roble. Asimismo, debemos considerar la resistencia a la humedad del material a colocar, ya que hay que asegurarse de que no se deteriore por algún derrame accidental. La madera elegida debe ser tratada con preservantes y, una vez colocada, debe aplicársele aceites, lacas o barnices que la impermeabilicen y la nutran, y que además creen una capa que facilite su limpieza en húmedo o en seco.

No se recomienda elegir maderas de menor costo, como por ejemplo el pino que, aun siendo tratada con laca o barniz para protegerla de la humedad y las manchas, es de muy poca resistencia a los cambios de temperatura y resulta poco adecuada para los casos en los que el horno está en contacto con el piso.

Para ayudar a la conservación de los suelos de madera en la cocina, se recomienda tratarlos dos veces al año con aceite de linaza y una vez al año con aceite de poliuretano sobre la superficie limpia y ligeramente lijada. Este tratamiento ayuda a mantener el suelo de madera durante muchos años.

El color de los gabinetes y las encimeras de la cocina con suelos de madera debe ser siempre dos tonos más claro o más oscuro que el del parquet. Entonces, en un ambiente con un suelo oscuro será bastante adecuado colocar los muebles en blanco; mientras que para un parquet en tono claro destacan muy bien los muebles de colores intensos, o los neutros siempre que no se abuse de ellos.

Los techos y las paredes también deben crear contraste con el color del suelo de madera para que el espacio no luzca monocromático y frío. En el caso de las puertas, se recomienda utilizar un tono lo más parecido posible al del suelo, o en su defecto laquearlas en blanco para combinar con los gabinetes.